Quienes
atacan al totemnismo guía y scout lo hacen creyendo
que carece de valor pedagógico y por considerarlo
un sectarismo dentro de la organización scout. En
primer lugar, para entender al totemismo debemos indagar
acerca del valor de los símbolos, ya que las ceremonias
totémicas poseen un alto contenido simbólico.
Pero...¿por qué usar símbolos abstractos
si podemos hablar? En realidad, las palabras generalmente
no alcanzan para expresar nuestros sentimientos e ideas
sino que nos limitan. Podríamos llenar páginas
y páginas tratando de explicar qué es el amor,
pero hasta que no percibamos con el corazón a que
nos referimos con estas palabras, seguiremos teniendo una
idea aproximada pero no exacta de esa acepción. La
ciencia empírica confinó el simbolismo exclusivamente
a la Religión y el espiritualismo, mientras que la
sociedad post-moderna lo identificó con el arte de
vender, con la publicidad.
La
sociedad materialista cree que los símbolos son meros
pasatiempos para que se entretengan los idealistas, los
místicos, los esoteristas y los poetas, pero que
carecen de valor práctico. En realidad, nuestro subconsciente
se maneja con símbolos y éstos encierran un
significado interior que nos pueden llevar a descubrir realidades
de orden superior. Con todo esto queremos decir que el primer
postulado apologético de la tradición totémica
es: LOS SÍMBOLOS SON EL LENGUAJE DEL ALMA Y PUEDEN
TRANSMITIR SENTIMIENTOS INEXPRESABLES CON PALABRAS.
Hemos afirmado
anteriormente que nuestro subconsciente (o inconsciente)
es quien interpreta los mensajes de los símbolos.
Pues bien, podemos ir más allá aún,
ya que muchos autores hablan de un "inconsciente colectivo",
es decir un inconsciente de tipo cultural que incluye las
creencias, tradiciones y fantasías de los hombres
de ayer y hoy. El término fue acuñado por
vez primera por el psicólogo Carl Gustav Jung, el
más brillante sucesor de Sigmund Freud, quien habló
además de los arquetipos, que son formas de conocimiento
de tipo intuitivo que se transmiten a través de los
cuentos de hadas, la mitología y el simbolismo en
general.
Cuando realizamos
una ceremonia tradicional nos estamos "sintonizando"
de alguna manera con ese inconsciente colectivo, y entonces
podemos entrar en contacto con el espíritu de nuestros
antecesores. Mientras Jung se refiere al inconsciente colectivo,
el biólogo Rupert Sheldrake se ha acercado a la misma
idea desde otra óptica, aunque con el mismo espíritu.
La teoría de Sheldrake se
interesa
también por los rituales y las ceremonias, alegando
lo siguiente: "Un rasgo general de los rituales consiste
en que son intensamente conservadores. Se supone que para
que tengan efecto deben realizarse del modo correcto y acostumbrado.
En muchas partes del mundo, el lenguaje mismo del ritual
es arcaico y preserva la forma tradicional de las palabras,
que se considera necesaria para su eficiacia" . "A
través de la participación ritual, el pasado
se vuelve presente. Los participantes actuales se vinculan
a todos los que pasaron antes: con los antepasados, y, en
última instancia, con el momento creador primordial
que conmemora el ritual". "¿Por qué
son tan conservadores los rituales? ¿Y por qué
todos los pueblos del mundo creen que a través de
las actividades rituales participan en un proceso que los
sustrae al tiempo secular ordinario y de algún modo
introduce el pasado en el presente? La idea de la resonancia
mórfica proporciona una respuesta natural a estas
interrogantes. Mediante la resonancia mórfica, el
ritual REALMENTE introduce el pasado en el presente.
Los
ejecutores presentes del ritual se conectan realmente con
los ejecutores del pasado. Cuanto mayor sea la semajanza
entre el modo como se ejecuta el ritual hoy y el modo como
era ejecutado antes, mayor será la conexión
resonante entre los participantes del presente y del pasado".
(Extraido de: Sheldrake, Rupert: "El renacimiento de
la Naturaleza", Ed. Paidós, 1994). Con lo dicho,
podemos agregar otro postulado apologético al Totemismo
Scout: LAS EXPERIENCIAS DEL PASADO SOBREVIVEN EN OTROS PLANOS
Y ES POSIBLE "SINTONIZARSE" CON ELLAS. Pero...más
allá de que realmente sea posible conectarnos con
el pasado...¿es útil para los muchachos el
totemismo? Sí, ya que introduce un elemento importantísimo
a nuestra tarea de educador: LA MAGIA. ¿Qué
sería del escultismo sin la magia, sin la fantasía,
sin esa conexión mística con otras realidades?
Una verdadera tribu posee elementos mágicos, atractivos.
No es una reunión de dinosaurios conservadores. Es
una invitación a vivir la Hermandad. En sus reuniones
el amor siempre está presente. No es una secta scout,
como muchos teóricos han sugerido, sino un grupo
fraternal.
En el ámbito
silencioso de las reuniones de tribu, se aprenden mediante
símbolos algunas de las virtudes más importantes:
el amor, la fraternidad, la discreción, la reflexión
serena, etc. No he conocido un ámbito más
propicio para fraternizar profundamente que una tribu funcionando
correctamente. Entonces, ¿tiene la tribu un carácter
sectario? No, pues la tribu es una meta a alcanzar para
los muchachos. No está reservada para los "iluminados"
del grupo, sino para todos aquellos que se han esforzado.
Las tradiciones totémicas poseen la fascinación
de lo desconocido, pero todos saben que tras ellas se esconde
algo bueno y deseable. Esperan con ansiedad el día
en que un integrante de la tribu lo despierte en una noche
de campamento y le susurre al oído: "Hermano,
la tribu te convoca. ¿Estás dispuesto a acompañarme?"